de esta jungla virtualizada
de este dios producto que supimos conseguir?
nada, y ese es el gran problema.
Ni siquiera tenemos tiempo de ponerlo en palabras,
de procesarlo
que ya está mutando,
tomando nuevas formas,
deglutiendo todo lo que puede llegar a boicotearlo.
Quieren que creamos que ya no hay boicot posible,
que fukuyama tenía razón,
pero secretamente todos lo sabemos:
esto se está yendo al carajo.