lunes, marzo 20, 2006
buscamos la redención de la nada en monumentos apoteósicos de retorcidos alambres y hormigón y en la tarde de sábado la lluvia irrumpió la fumata en re que se daba en la plaza del pingüinete mientras los amigos reían y la vida era vilo de húmedas vaginas trashumantes siendo que la nada los cubría del agüacero y el humo acompañaba sus sonrisas de malhechores felices y sangrientos nadie supuso en ese momento que todo terminaría tan rápido y que el tiempo es ilusión y que nada pero nada de nada nos devolverá allí donde estuvimos y todavía estamos.
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